¿Cuándo conviene este servicio?
- El equipo no carga o carga solo en cierta posición del cable.
- Hay que mover el conector para que reaccione o mantenga energía.
- La entrada está floja, dañada, hundida o con juego visible.
- Carga lento, se desconecta solo o deja de reconocer el cargador.
- Después de un golpe, humedad o uso intenso, la carga quedó inestable.
- El puerto tiene suciedad, desgaste o señales de daño físico.
